
La continuidad del conflicto en Medio Oriente mantiene prácticamente bloqueado el tránsito de buques a través del Estrecho de Ormuz, generando impactos en la producción de crudo regional, en las exportaciones y en el mercado internacional de transporte marítimo de hidrocarburos, según el Market Tanker Report de Gibson.
De acuerdo con el análisis, solo unos pocos tanqueros han logrado cruzar el estrecho desde el inicio de las hostilidades, mientras continúan los ataques contra infraestructura petrolera y naves en la zona. La acumulación de inventarios ha obligado a varios países del Golfo a detener parte de su producción y capacidad de refinación.
Un informe reciente de la Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que la producción de crudo en la región se ha reducido al menos en 10 millones de barriles diarios (mbd). Como resultado, se proyecta que la oferta mundial de petróleo disminuirá en alrededor de 8 mbd durante el presente mes de marzo, considerando que otros países han incrementado parcialmente su producción. En paralelo, la capacidad de refinación detenida en la región se estima entre 2,35 y 3 mbd.
El reporte señala que Asia, altamente dependiente del suministro de Medio Oriente, también ha comenzado a reducir la actividad de sus refinerías. Al mismo tiempo, continúa aumentando el número de declaraciones de fuerza mayor en el sector petroquímico. En este contexto, China anunció la prohibición inmediata de exportaciones de productos refinados, tanto limpios como sucios, durante marzo.
Las medidas adoptadas por distintos actores del mercado no han logrado contener la reacción de los precios. Entre ellas se incluyen la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas por parte de la IEA, la autorización temporal de Estados Unidos para ventas de petróleo ruso hasta el 11 de abril y la evaluación de flexibilizar temporalmente la Ley Jones. Aun así, el informe indica que el precio del Brent ha subido 9% en la última semana.
Redireccionamiento de exportaciones
Mientras el tránsito por el estrecho permanece limitado, parte de los flujos de crudo ha comenzado a desplazarse hacia otras rutas. Uno de los casos destacados corresponde al puerto saudí de Yanbu, en el Mar Rojo.
Tras el anuncio de Saudi Aramco de redirigir hacia esa terminal los volúmenes de crudo Arab Light, que en 2025 promediaron 2,15 mbd desde la costa oriental de Arabia Saudita, se ha observado un aumento en la actividad de contratación de VLCCs. Además, el oleoducto East-West podría alcanzar próximamente su capacidad total de 7 mbd.
Otras rutas alternativas incluyen Fujairah, conectado por el oleoducto ADCOP de 1,5 mbd, que registró exportaciones cercanas a 1,2 mbd el año pasado, y Mina Al-Fahal, con envíos promedio de 1 mbd en 2025. No obstante, el informe advierte que estos puertos también enfrentan riesgos de interrupciones.
Impacto en tarifas de flete
En el mercado de fletes se ha observado una corrección en las tarifas, aunque con comportamientos diferenciados entre regiones. Las rutas originadas en Medio Oriente mantienen primas elevadas debido al riesgo operativo, mientras que en el Atlántico las tarifas han registrado descensos más pronunciados, particularmente en el segmento de tanqueros de crudo.
Según el análisis, el alto nivel de tarifas podría afectar la demanda de crudo del Atlántico por parte de refinerías asiáticas. Al mismo tiempo, se prevé que un mayor número de buques navegue en lastre hacia el Atlántico, lo que aumentaría la disponibilidad de tonelaje frente a un número limitado de cargamentos.
En este escenario, el informe señala que “simplemente no habrá suficientes cargas para el número de buques disponibles”, lo que podría generar presión a la baja sobre las tarifas de VLCC en el Atlántico, con efectos posteriores sobre Suezmax y, gradualmente, sobre buques de menor tamaño.
Perspectiva de largo plazo
Aunque el conflicto continúa y no existe claridad sobre su duración, el informe plantea que, una vez restablecidos los flujos de crudo desde Medio Oriente, podría generarse demanda acumulada por parte de refinerías que busquen reponer inventarios comerciales y estratégicos.
Asimismo, el reporte indica que un eventual regreso de crudo iraní al mercado internacional podría incrementar la demanda de transporte en buques VLCC y Suezmax, lo que ayudaría a absorber parte de las nuevas entregas de tanqueros previstas para 2026 y 2027.
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