
El mercado de transporte marítimo de granos ha mostrado una resiliencia destacable en lo que va de 2026, particularmente en los segmentos subcapesize, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y disrupciones logísticas. Según el informe semanal de BRS Dry Bulk, “hasta ahora, los mercados de fletes para graneleros subcapesize se han mantenido relativamente firmes (…) pese al sentimiento de aversión al riesgo en marzo impulsado por el conflicto con Irán”.
Uno de los factores clave detrás de esta solidez ha sido el cambio en las rutas marítimas. El informe señala que “la mayoría de los embarques de granos desde el Golfo de EE. UU. hacia el Lejano Oriente (…) no transitaron por los canales de Panamá o Suez en 2026, desviándose en cambio por el Cabo de Buena Esperanza”. Este fenómeno ha incrementado significativamente las distancias recorridas (ton-millas), brindando un soporte estructural a la demanda de transporte.
En paralelo, los volúmenes globales de granos transportados por vía marítima registraron un sólido repunte. De acuerdo con datos de AXSMarine citados por BRS Dry Bulk, “los volúmenes aumentaron un 10,8% interanual”, alcanzando 148 millones de toneladas. Sin embargo, este crecimiento no se ha traducido de manera proporcional en una mayor demanda por buques de gran tamaño, debido a una mayor fragmentación de los destinos y al dinamismo de segmentos menores como Ultramax y Handymax.
El rol protagónico de Sudamérica
En este escenario, Sudamérica juega un rol protagónico. Brasil, junto con Estados Unidos, concentró cerca del 50% de los embarques globales de granos en el primer trimestre de 2026. No obstante, el desempeño brasileño estuvo marcado por importantes disrupciones. El informe destaca que “los embarques brasileños cayeron un 20,1% interanual”, en parte debido a problemas en los procesos de inspección fitosanitaria exigidos por China.
Estas nuevas exigencias generaron fricciones logísticas relevantes. “En algunos casos, [las inspecciones] impidieron la emisión de certificados fitosanitarios. Sin esos certificados, los buques no podían descargar la carga en China”, advierte el reporte. Como consecuencia, más de 20 buques —con cerca de 1,2 millones de toneladas— habrían enfrentado retrasos, en plena temporada alta de exportaciones brasileñas.
Pese a ello, China continúa siendo el principal destino de los granos sudamericanos, absorbiendo cerca del 48% de los embarques brasileños en el primer trimestre. Sin embargo, el informe sugiere que existen señales de debilidad estructural en ese mercado. “Frente a la perspectiva de otra ola significativa de llegadas este año, las autoridades políticas chinas podrían tener incentivos para desacelerar el ritmo de importaciones”, advierte BRS Dry Bulk.
Este contexto introduce incertidumbre para los flujos desde la costa este de Sudamérica (ECSA), aunque también abre oportunidades en otros destinos. De hecho, “los envíos a mercados fuera de los principales compradores aumentaron (…) y se volvieron más fragmentados”, lo que ha favorecido el uso de buques más pequeños y rutas diversificadas.
Por otro lado, factores externos como el aumento en los costos de fertilizantes —que subieron cerca de 40% en marzo— y la volatilidad energética están añadiendo presión al sector agrícola global. En el caso de Estados Unidos, esto podría afectar las decisiones de siembra y, en consecuencia, la oferta exportable futura.
En síntesis, aunque el mercado de transporte marítimo de granos mantiene una base sólida en 2026, impulsado por mayores volúmenes y rutas más largas, enfrenta un panorama complejo. Las tensiones comerciales entre China y Brasil, junto con factores estructurales en la demanda asiática y presiones de costos, serán determinantes para la evolución del mercado en los próximos meses, especialmente para Sudamérica.
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