
El mercado petrolero mundial podría perder cerca de 100 millones de barriles de crudo por semana si en el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, advirtió el CEO de Saudi Aramco, Amin Nasser. El ejecutivo sostuvo que la persistencia de las restricciones al tránsito marítimo en la zona está afectando severamente el equilibrio entre oferta y demanda de crudo a nivel global.
“Esperamos que el racionamiento de la demanda continúe mientras el suministro siga interrumpido a través del Estrecho de Ormuz. Si se reanuda el comercio y el transporte marítimo normales, anticipamos un retorno muy sólido al crecimiento de la demanda”, afirmó Nasser, en medio de un escenario marcado por las tensiones geopolíticas y restricciones operacionales en Medio Oriente.
En paralelo, las fuerzas estadounidenses han desviado un total de 61 buques comerciales fuera de puertos iraníes, según informó el United States Central Command. El organismo detalló que Estados Unidos mantiene bloqueados los puertos iraníes desde el mes pasado como parte de su estrategia para presionar la economía de Irán y forzar a Teherán a suspender su programa de enriquecimiento nuclear.
Tránsitos recientes
Un segundo buque tanque de gas natural licuado (GNL) de Qatar transitó por el Estrecho de Ormuz, evidenciando que el paso de cargamentos energéticos por la estratégica vía marítima continúa realizándose caso por caso. El buque tanque GNL “Mihzem”, con capacidad de 174.000 metros cúbicos, zarpó desde Ras Laffan con destino a Port Qasim, en Pakistán, donde se espera su arribo durante este 12 de mayo, según datos de seguimiento marítimo. La travesía se produce días después de que el buque tanque GNL “Al Kharaitiyat” lograra cruzar Ormuz mediante la ruta norte aprobada por Irán.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con el acuerdo, el GNL está siendo suministrado por Qatar a Pakistán bajo un mecanismo de gobierno a gobierno, mientras Islamabad mantiene conversaciones con Teherán para autorizar el paso limitado de buques tanque debido a su urgente déficit de gas. Las fuentes añadieron que Irán aprobó los envíos para fortalecer la confianza con Qatar y Pakistán, y que otros dos cargamentos qataríes podrían dirigirse próximamente al país asiático.
El escenario refleja la elevada sensibilidad operacional en el estrecho, donde recientemente ADNOC también logró movilizar dos buques tanque GNL tras desactivar sus señales de rastreo. Actualmente, los ataques iraníes mantienen fuera de operación el 17% de la capacidad exportadora de GNL de Qatar.
Interferencia en el Golfo
Por otro lado, los sistemas de geolocalización marítima en el Golfo Pérsico comenzaron a registrar posiciones y velocidades anómalas de buques. Datos de seguimiento mostraron cerca de 120 naves agrupadas tierra adentro cerca de Abu Dhabi en el Golfo Pérsico, indicando velocidades cercanas a los 50 nudos sin cambios de posición, mientras otro grupo reducido aparecía desplazándose a más de 100 nudos en la frontera entre Omán y Emiratos Árabes Unidos.
Analistas atribuyen estas anomalías a interferencias electrónicas sobre las señales AIS, utilizadas para transmitir la ubicación de los buques en tiempo real. Según Mark Douglas, de Starboard Maritime Intelligence, las acciones de guerra electrónica activadas por países del Golfo tras los ataques iraníes estarían afectando directamente al transporte marítimo y dificultando el monitoreo de los buques que navegan en el Estrecho de Ormuz, donde el tránsito sigue prácticamente paralizado y algunos capitanes están optando por apagar sus transpondedores para evitar ser identificados por fuerzas hostiles.
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