
La Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) manifestó su preocupación tras el nuevo ajuste en los precios de los combustibles informado por ENAP, el cual contempla un incremento de CLP 36,4 por litro en el diésel, insumo clave para el transporte terrestre de carga.
A través de una declaración pública, el gremio advirtió que esta alza, sumada a la registrada a inicios de marzo, implica un aumento acumulado cercano a CLP 616 por litro en pocas semanas, generando un fuerte impacto en la estructura de costos del sector. “Si el reajuste del mes anterior significó condenar a miles de transportistas a la incertidumbre más absoluta y dejarlos sin defensa ante los generadores de carga, que son quienes imponen las tarifas de fletes, lo anunciado hoy es una lápida al sector”, afirmaron.
Desde la CNDC criticaron además la falta de medidas efectivas por parte del Gobierno para amortiguar el impacto de las variaciones en el precio del combustible. Si bien reconocieron que existieron conversaciones con autoridades, incluyendo al Presidente de la República y al ministro de Interior, señalaron que estas no se tradujeron en acciones concretas. “Solicitamos soluciones que nos permitan resolver los enormes sobrecostos a los que nos condena esta situación”, indicaron.
El gremio agregó que también se solicitó a las autoridades trabajar con los generadores de carga para reconocer este nuevo escenario de costos y permitir ajustes tarifarios acordes. Sin embargo, aseguran no haber obtenido respuesta.
Consecuencias inmediatas
En esa línea, los transportistas advirtieron sobre las consecuencias económicas que podría tener la continuidad de estas alzas sin medidas compensatorias. “La realidad es que hay unos 10.000 camioneros que ya no están trabajando porque se quedaron sin caja para combustible. Queremos tarifas justas y hemos expuesto la brutal realidad que nos estrellamos con un muro”, señalaron.
Asimismo, alertaron sobre el impacto en el empleo y en la cadena logística nacional. Según el gremio, más de 40.000 empresas del sector —en su mayoría pymes— generan cerca de 250.000 puestos de trabajo y representan aproximadamente el 6% del PIB. “No es posible que nos traspasen mayores costos, pero eso solo es viable si no existiera el actual esquema de posición dominante de los mandantes, cuyo interés parece ser más eludir reajustes tarifarios”, sostuvieron.
Surgen llamados a paralizaciones a nivel nacional
Ante esta situación los transportistas de la región de Tarapacá anunciaron que iniciarán una paralización —con movilizaciones y eventuales bloqueos. La medida fue acordada recientemente, tras una reunión en la que participaron nueve asociaciones que agrupan a más de 800 camioneros en la zona.
Según explicaron los dirigentes, uno de los principales problemas radica en que el alza de los combustibles no ha sido traspasada completamente a las empresas mandantes, lo que ha generado un fuerte impacto en los costos operacionales de los pequeños transportistas.
Julio Zamorano, dirigente de la Asociación de Transportistas de Alto Hospicio, señaló que “hemos resuelto por mayoría hacer una movilización en fecha a definir, lo más pronto posible”. En esa línea, hizo un llamado a que otros gremios del país se sumen a la movilización, como transportistas de Arica, Antofagasta, Coquimbo, así como de San Antonio y Valparaíso.
En tanto, la Federación de Dueños de Camiones de Valparaíso (Fedequinta) confirmó que desarrollará movilizaciones el próximo lunes 20 de abril, desde las 8:00 horas, y se realizarán en al menos dos puntos definidos: uno de carácter histórico en el cruce Algarrobo en la Ruta 68, y otro en la intersección de la Ruta 68 con el sector La Pólvora. En dichos sectores se dispondrán camiones como parte de la protesta ante esta nueva alza en los precios de los combustibles.
Finalmente, la CNDC en su declaración dejó abierta la posibilidad de nuevas acciones si no se generan medidas que permitan dar sostenibilidad a la actividad en el corto plazo.
Para una mejor experiencia, gire su dispositivo.