
La posible presencia del fenómeno climático de El Niño durante los próximos meses podría volver a poner bajo presión al Canal de Panamá, una de las principales arterias del comercio marítimo mundial. De acuerdo con un análisis de BRS Tanker, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima una probabilidad cercana al 82% de que el fenómeno se desarrolle entre durante junio y julio de 2026, aumentando hasta alrededor de un 96% para el período comprendido entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Según la consultora, existe además una posibilidad significativa de que el evento alcance una intensidad fuerte o incluso “súper”, escenario que podría tener importantes repercusiones sobre distintos segmentos del transporte marítimo.
Uno de los principales focos de atención se encuentra en el Canal de Panamá, cuya disponibilidad de agua depende en gran medida de los ciclos de El Niño y La Niña. BRS Tanker señala que las precipitaciones en la cuenca del Lago Gatún suelen disminuir durante los años de El Niño, debido a que la temporada de lluvias comienza más tarde y termina antes de lo habitual.
La experiencia más reciente dejó una señal de advertencia. “El episodio de El Niño de 2023-2024 produjo la interrupción más severa en los 110 años de historia del Canal”, destaca el análisis. Durante ese período, los niveles del Lago Gatún descendieron a mínimos históricos, obligando a reducir los tránsitos diarios desde aproximadamente 36-38 buques hasta apenas 18-24.
Posteriormente, las condiciones asociadas a La Niña permitieron la recuperación de los embalses. Así, a comienzos de 2026, el Lago Gatún había alcanzado niveles cercanos a su capacidad máxima, lo que incluso obligó a liberar los excedentes de agua. Sin embargo, con la reaparición de El Niño durante la temporada húmeda, el riesgo de estrés hídrico vuelve a cobrar relevancia.
Restricciones de calado y aumento del valor en subastas de tránsito
En este contexto, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ya ha retomado labores de monitoreo y medidas de ahorro de agua. Además, BRS Tanker resalta que la entidad anunció recientemente la aplicación de restricciones de calado en las esclusas Neopanamax, con la posibilidad de imponer limitaciones adicionales si las condiciones de sequía se agravan.
La consultora recuerda que las restricciones de tránsito implementadas durante 2023 provocaron un fuerte incremento en el valor de las subastas para obtener espacios de cruce. Actualmente, los precios para un tránsito Neopanamax ya han alcanzado niveles récord cercanos a los US$4 millones, impulsados por el aumento del transporte marítimo de crudo desde la Costa del Golfo de Estados Unidos hacia Asia, vía Panamá.
“Los elevados precios de las subastas sugieren que los tanqueros podrían superar las ofertas de otros tipos de naves para asegurar espacios de tránsito”, sostiene el análisis. Según BRS Tanker, ello permitiría mantener el flujo de petróleo a través del Canal, aunque potencialmente en detrimento de otros segmentos navieros que operan en mercados menos rentables.
Impacto en mercado de crudo y de productos
Más allá de Panamá, el informe destaca que El Niño también podría influir en el mercado de crudo, dado que una temporada de huracanes más débil en el Atlántico favorecería una mayor continuidad de las exportaciones estadounidenses. En contraste, los tanqueros de productos refinados podrían enfrentar una menor demanda en algunas rutas del Transatlántico si las refinerías del Golfo de Estados Unidos mantienen elevados niveles de operación.
BRS Tanker concluye que, aunque los mecanismos climáticos asociados a El Niño son ampliamente conocidos, el contexto actual del transporte marítimo es muy diferente al de ciclos anteriores, por lo que la evolución del fenómeno será seguida de cerca por los distintos actores de la industria durante los próximos meses.
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