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La industria marítima y portuaria es cíclica y esto parece cumplirse en los puertos de Los Ángeles y de LoNg Beach (LA-LB) en California, los que ahora han vuelto al punto de partida y ahora se esfuerzan en conseguir el arribo de buques que necesiten desembarcar su carga. “No hace mucho tiempo, una línea naviera no pudo encontrar espacio para que uno de sus buques atracara en una de las terminales con tiempos de espera que llegaron a 52 días y con esperas de 25 días que no fueron infrecuentes”, señala el analista de la industria marítima, portuaria y logística, Jon Monroe, quien contrasta el cambio de fortuna desde el mayor impacto de la pandemia hasta la situación actual de escasez de demanda.
Hay semanas en las que a una terminal en LA/LGB solo arriba un buque. Incluso, podría ser que en algunas semanas, ningún buque sea amarrado a los muelles. Esto, dado que “los puertos de la costa oeste de EE.UU. (USWC) son particularmente vulnerables a las condiciones de mercado recientemente debilitadas”, apunta Monroe.
Explica que al parecer las líneas navieras están a punto de alcanzar el 50% de cancelaciones de itinerarios (blank sailings), particularmente a los puertos del sur de California. El mercado es débil y el espacio es abundante. Sin embargo, proyecta que, en algún momento, deberán contar con suficientes blank sailings para aumentar las tarifas spot a fin de concluir nuevos contratos con tarifas fijas compensatorias. De lo contrario, las tarifas de los nuevos contratos podrían no estar muy lejos de las tarifas spot actuales.
En ese orden, destaca que, según Drewry, hubo 709 viajes programados entre la semana 52 y la semana 04. “Esto representa cinco semanas de itinerarios programados, de los cuales 117 fueron cancelados. Vale decir, solo el 16% de los itinerarios, lo que apenas es suficiente para impactar el comercio”, apunta Monroe.
Añade que, según Linerlytica, los programas de blank sailings introducidos hasta ahora en dirección Este-Oeste (Asia-norte Europa, Asia- EE.UU. y Transatlántico) no son lo suficientemente significativos como para frenar la caída de las tarifas.
¿Mejora o empeora?, depende
Mientras que el gráfico de Drewry muestra solo 117 blank sailings para las semanas 52 a 04 para el conjunto de tres tramos este a oeste recientemente señalados, durante la semana 5 se observan 38 itinerarios cancelados solo a los EE. UU. Las líneas navieras han cancelado 7 de 12 itinerarios destinados al noroeste de la costa Pacífico, 14 de 31 viajes para el suroeste de la costa Pacífico, y 17 de 29 salidas para la costa este. “Sí, eso representa el 50% de los itinerarios de la semana 5 desde Asia a los EE.UU. No estoy seguro de dónde provienen los números de Drewry. Se ven un poco ligeros. Sin embargo, parece que las líneas navieras subieron la temperatura en la semana 5”, concluye al respecto Jon Monroe.
Si bien Monroe observa que la semana 6 sería un poco más un poco más ligera en cuanto a cancelaciones, indica que “2023 será un año difícil para las líneas navieras y los puertos y terminales que las respaldan. El Año Nuevo Lunar llegó temprano y no hubo el gran volumen de reservas que suele aparecer antes de las vacaciones chinas. Esto significa que no hay acumulación de contenedores para cargar en los puertos de origen en Asia” y añade que “incluso los principales megapuertos base de China tenían muy pocos contenedores para embarcar ya durante las vacaciones del Año Nuevo Lunar [del 21 al 29 de enero]”.
Como último comentario Monroe señala que “no me he olvidado de la ILWU. Todo está tranquilo en el frente occidental. Nadie parece estar diciendo nada. Lo más probable es que no esté pasando nada con las negociaciones. Es posible que la ILWU espere hasta abril, cuando aumenten los volúmenes. Esto les dará más apalancamiento de negociación”.
Por MundoMarítimo
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