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Maersk pretende acelerar su visión estratégica de dejar de ser “solo” una línea naviera para transformarse en un operador logístico integrado. Para lograrlo, necesita controlar su propia red y tener la propiedad total sobre el desempeño y la confiabilidad del servicio. En la línea naviera creen que esta oferta será más atractiva para sus clientes generará mayores retornos para sus accionistas y que para lograrlo el desarrollo de una red troncal central independiente será un elemento esencial.
Si bien, con la disolución de 2M, perderá cierta frecuencia de salidas y la cobertura real de puertos, espera a cambio que un mayor control proporcione una mayor confiabilidad y visibilidad que creará valor para sus clientes.
Tim Power, director ejecutivo de Drewry, anticipó que la estrategia integradora de Maersk “no funcionará, ya que, en su opinión, no brindará un valor logístico superior a los clientes que la oferta proporcionada por una combinación convencional de líneas navieras, transitarios/proveedores logísticos, y tampoco generará márgenes y retornos más altos que este tipo de oferta. De acuerdo con Drewry, esta “opinión personal” fue fundamentada en su experiencia anterior en cuanto a que la gestión de las líneas regulares y de la cadena de suministro son demasiado diferentes para ser integradas.
Para Drewry en cambio, la perspectiva es que la estrategia puede funcionar, pero que sin duda es de alto riesgo y está llena de obstáculos que Maersk tendrá que superar.
El principal desafío, según la consultora, es que el transporte marítimo y la logística de contenedores tienen imperativos operativos y comerciales muy diferentes; este último exigiendo un nivel de servicio orientado al cliente nunca visto hasta ahora en el campo de las líneas navieras.
Además, los resultados de la estrategia de integración dependen de que Maersk integre con éxito múltiples negocios de logística recientemente adquiridos, una tarea difícil para cualquier gran corporación.
Lo anterior, a pesar de la gran inversión de capital, implicará el enorme desafío de gestión de alinear a toda la organización para garantizar que el equipo de atención al cliente de Maersk esté completamente versado en todos los aspectos del servicio con canales de comunicación muy claros sin perder el foco en ningún eslabón de la cadena. “Los intentos anteriores de ampliar el alcance de las líneas navieras” no cumplieron con las expectativas, pero la nueva tecnología ofrece la esperanza de que las cosas funcionen mejor esta vez”, advierten desde Drewry.
Por otra parte, y no menos complejo, necesitará la aceptación de los clientes que podrían desconfiar de entregar toda su cadena de suministro a un solo socio, especialmente uno nuevo en el puesto. Se deben esperar problemas iniciales e interrupciones a corto plazo y, como tales, los clientes deberán sentirse cómodos al establecer asociaciones más cercanas y a largo plazo con Maersk.
En todo caso, para Drewry, si alguien puede hacer que esto funcione, probablemente sea Maersk. en este sentido destaca que los comentarios de los expedidores clientes de la consultora, la marca es altamente confiable y se la considera un impulsor del cambio y la mejora del producto.
Ventanilla única
Esto podría ser atractivo para los expedidores/propietarios de la carga que no tienen ni los recursos ni el conocimiento para construir su propia red de cadena de suministro y les gustaría manejarla en ventanilla única. Otros podrían verlo como una oportunidad para ganar algo de influencia con Maersk en el transporte marítimo, mientras subcontratan algunas tareas logísticas laboriosas.
No será para todos, pero si Maersk puede demostrar que es el líder del mercado en confiabilidad y servicio al cliente, seguramente atraerá a más clientes. Ahora, si logra demostrar que la labor de un integrador dentro de una alianza es inviable, lo que llevaría a CMA CGM, parte de Ocean Alliance, a considerar la salida de su pacto.
Esto marca un cambio significativo en la opinión de consenso existente de que el futuro del transporte de contenedores implicará alianzas dominantes. En cambio, parece cada vez más probable que los grandes triunfadores busquen una vida en solitario, y que los operadores medianos permanezcan juntos por necesidad.
Para Drewry, las posibilidades de que Maersk tenga éxito con su modelo integrador son mejores que en el pasado, pero es un movimiento de alto riesgo que, en última instancia, se juzgará en función de si ofrece valor para los clientes y rentabilidad para los accionistas al mismo tiempo.
Por MundoMarítimo
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