
El Parlamento de Irán aprobó un plan para aplicar cobros a los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz, según reportes de medios estatales citados por Shipping and Freight Resource. La iniciativa contempla la implementación de peajes, aunque no se han detallado los montos. Asimismo, el esquema establece que naves asociadas a Estados Unidos, Israel y países que mantienen sanciones contra Irán no podrían transitar bajo estas condiciones.
El estrecho, por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, ha pasado a un primer plano en el contexto actual. Irán ha restringido de facto el paso de naves occidentales desde el inicio del conflicto, y el nuevo plan busca formalizar ese control.
Desde el punto de vista geográfico, el Estrecho de Ormuz cuenta con dos litorales: Irán en la ribera norte y Omán en la sur, incluyendo la península de Musandam, compartida con Emiratos Árabes Unidos. De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), ambos países ejercen control sobre hasta 12 millas náuticas desde sus costas, lo que implica que sus aguas territoriales cubren la totalidad del estrecho.
No obstante, el informe señala que el control operativo de Irán se basa en su posición geográfica y presencia en islas estratégicas como Qeshm, Hormuz, Hengam y Larak, lo que le permite monitorear y eventualmente restringir el tráfico marítimo. “El plan busca formalizar ese control”, indican desde Shipping And Freight.
En términos legales, la UNCLOS establece que el Estrecho de Ormuz es una vía internacional, lo que garantiza el derecho de tránsito sin cobros ni autorizaciones previas. Sin embargo, Irán sostiene que su legislación marítima nacional, vigente desde 1993, no reconoce este estatus y, por lo tanto, no se considera sujeto a dichas disposiciones.
En la práctica, el reporte señala que ya se ha implementado un sistema de control previo al tránsito, gestionado por la Guardia Revolucionaria iraní. “Se requiere que los buques presenten detalles de carga, propiedad, destino y tripulación”, expresan desde Shipping And Freight.
El tráfico por el estrecho ha disminuido aproximadamente un 90% desde el inicio del conflicto. Mientras tanto, naves provenientes de países como China, Rusia, India, Irak y Pakistán han podido transitar, mientras que otras deben negociar condiciones. Según el informe, al menos dos buques ya han efectuado pagos por el paso, utilizando yuanes como medio de transacción.
La iniciativa ha generado diversas reacciones. Autoridades estadounidenses calificaron el plan como ilegal, mientras que países del G7 solicitaron restablecer la libre navegación sin cobros. Asimismo, una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptada el 11 de marzo de 2026 condenó acciones que interfieran con el tránsito en la vía.
“El Estrecho de Ormuz ya no es solo una ruta, sino una variable política y financiera en cada operación”, concluyen desde Shipping And Freight.
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